El principio básico: quien consume, paga
La carga vehicular eléctrica no puede distribuirse proporcionalmente entre todos los copropietarios. Un vecino que carga su auto diariamente puede consumir 500-700 kWh extra por mes; otro que no tiene auto eléctrico consume 0 kWh en ese concepto. Distribuir ese costo en partes iguales no es justo ni sustentable.
El principio de funcionamiento correcto es simple: cada usuario paga exactamente lo que consume, calculado en base al kWh medido y una tarifa definida.
Modelo 1: Cobro por kWh medido
Es el sistema más justo y recomendado. Requiere medición individual por cochera. El proceso mensual es:
- 1El sistema registra el consumo en kWh de cada cochera durante el mes.
- 2Se multiplica el consumo por el precio del kWh acordado.
- 3El resultado se suma a la boleta de expensas de ese propietario o se emite una liquidación separada.
¿Qué tarifa aplicar? Hay dos criterios posibles: usar la misma tarifa que paga el edificio a la distribuidora (T2 o T3 residencial/general), o estabelecer una tarifa que incluya un pequeño margen para cubrir gastos administrativos y de mantenimiento del sistema de carga.
Modelo 2: Cobro por tiempo de carga
Menos preciso pero más simple de implementar. Se cobra un monto fijo por hora de carga. No requiere medición exacta de energía, sino registro de tiempo. La desventaja es que no refleja diferencias entre autos que cargan a diferente potencia.
Modelo 3: Abono mensual fijo
Algunos edificios establecen un monto mensual fijo para todos los que usan carga en cochera, independientemente del consumo real. Es fácil de administrar pero injusto para los que usan poco y beneficioso para los que usan mucho. Solo funciona bien si el consumo promedio entre usuarios es similar.
Herramientas digitales disponibles para el cobro
Los sistemas de gestión de carga modernos automatizan todo el proceso de cobro. El administrador puede acceder a una plataforma donde ve:
- Consumo acumulado por cochera en el período elegido.
- Conversión automática a pesos según la tarifa configurada.
- Exportación de datos a CSV o integración con el sistema de administración del edificio.
- Historial de consumo mes a mes por unidad.
- Alertas por consumo anormal o fallas de conexión.
Consejo práctico: Al presentar la propuesta al consorcio, incluí el sistema de cobro en la misma propuesta que la instalación eléctrica. Si el consorcio entiende desde el principio que el costo de la carga no va a recaer sobre todos los vecinos, la aprobación es mucho más sencilla.
¿Qué dice la legislación sobre el cobro?
En Argentina no existe legislación específica que regule el precio de reventa de energía eléctrica entre copropietarios para carga vehicular. Lo habitual es que el consorcio actúe como intermediario: paga la factura de la distribuidora y luego redistribuye el costo entre los usuarios. Este esquema es similar al que ya existe para otros servicios en edificios (gas individual, medidores de calefacción individual, etc.).
El reglamento de copropiedad o un reglamento interno específico para carga eléctrica puede establecer las normas. Es recomendable que el administrador asesore al consorcio para aprobar un reglamento de uso con las tarifas y condiciones bien definidas.
Tarifa sugerida para el cobro
La tarifa que el consorcio cobra a cada propietario puede ser igual a la tarifa que el edificio paga a la distribuidora, o puede incorporar un margen del 10-20% para cubrir administración. En ningún caso debería ser un negocio especulativo: el objetivo es que el sistema sea autosustentable y justo.

